Estoy deprimido y casi me gusta. La depresión tiene su encanto, incomoda, le toma el pelo a uno, lo asusta y lo tienta con su promesa de dulce olvido, y luego lo arrolla con una fuerza casi sexual, derriba cualquier defensa , diluye la voluntad y se adueña del animo de tal forma que uno ya no recuerda haber vivido de otro modo. Con una perfidia diabólica, la depresión lo convence a uno de que se a dejado invadir por gusto, nubla la capacidad de razonar y de distinguir entre el bien y el mal, se apodera de uno con sus calidos placeres, culpables y odiosos, y lo peor de todo se convierte en algo familiar .De repente uno se encuentra convertido en esclavo de lo que mas teme.
El trabajo se derrumba, las
amistades se derrumban, el matrimonio se derrumba, sin embargo uno apenas lo percibe.
Estar deprimido implica estar medio enamorado del desastre.
Stephen L. Carter
El trabajo se derrumba, las
amistades se derrumban, el matrimonio se derrumba, sin embargo uno apenas lo percibe.Estar deprimido implica estar medio enamorado del desastre.
Stephen L. Carter