domingo, 26 de noviembre de 2006

Despedida

Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.
No habrá recuerdos.


Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...


Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.


LUIS BORGES